Stacy no podía sentirse más orgullosa de su madre. No lo había pensado hasta ese momento, pero ella era la persona más fuerte que conocía y que conocería en toda su vida. Había dado todo de sí misma para protegerla, sacrificándose una y otra vez. Aceptar lo que le estaba proponiendo era lo mínimo que podía hacer por ella.
Ambas se volvieron a juntar en un fuerte abrazo.
—Estoy muy orgullosa de ti y de la mujer en la que te has convertido, cariño —le dice Mercedes— Por favor, vive la vida que yo