—¿Por qué no me lo dijiste nunca? —le pregunta Stacy con suavidad, sollozando— Esto es… Xavier, esto es sencillamente increíble. Nunca nadie había hecho algo así por mí, por mi familia. Gracias —le dijo ella sabiendo que nunca le podría agradecer por todo lo que había hecho.
—En realidad no fue nada, es un placer ayudar. Te dije que lo haría. Soy un hombre de palabra.
Stacy hala a su madre para darle otro abrazo, nunca tendría suficiente de ello. Necesitaba disfrutar de su familiaridad y de su