No podía creerle, no podía confiar en una sola palabra que saliera de la boca de ese hombre. Ella misma acababa de presenciar la amabilidad de Xavier con su madre y se había prometido que no iba a desconfiar más de él.
Hasta el momento, Luca no se había presentado más que como un completo patán. En su fiesta de cumpleaños la había hecho sentir indefensa, la había humillado e intimidado cuando más frágil se encontraba.
Ahora estaba ahí, había llegado a ella porque era el único recurso que tenía