Mundo ficciónIniciar sesiónLa victoria nos había dado lo que más deseábamos: un respiro. Una breve tregua. Habíamos ganado la batalla, sí, pero las cicatrices emocionales no desaparecen con la misma rapidez con la que se derrumban los castillos de arena. El viento había cambiado, pero aún sentíamos la arena pegada a la piel. Y con esa sensación, algo seguía doliendo en el fondo de mí, algo que no pod&







