Elisa
A veces pienso que el dolor no se va nunca del todo, solo se acomoda en rincones distintos del alma. Y justo cuando crees que ya no está, aparece de nuevo. Como un eco. Como un susurro cruel que te recuerda por qué te hiciste fuerte en primer lugar.
Eso sentí al ver a Alexander en la rueda de prensa.
Su voz no tembló. Su postura no vaciló. No era el CEO altivo y controlador al que conocí, era un hombre... simplemente un hombre, enfrentando el juicio de un mundo que no perdona errores, y m