Un año.
Trescientos sesenta y cinco días habían pasado desde la hoguera en la playa. Un año desde que Islandia vio arder las pastillas anticonceptivas en una chimenea.
El Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) estaba lleno hasta la bandera. Tres mil personas: inversores, prensa científica, médicos y representantes de asociaciones de pacientes.
Pero el ambiente no tenía nada que ver con las antiguas presentaciones de Apex Industries.
No había sombras, ni música siniestra de baj