DAMIÁN
Ella dice "Zeus" y mi mundo se detiene por un segundo. Pero Venus ya está perdida en el placer. Sus ojos cerrados. Su espalda arqueándose. Sus manos agarrando mis hombros con fuerza que dejará marcas. Decido no preguntar. No ahora. No cuando finalmente la tengo así. No cuando cada movimiento se siente como volver a casa.
Me muevo más profundo. Ella gime mi nombre.
—Damián... Dios... no pares.
—No voy a parar —prometo contra su cuello.
Y no lo hago. Nos movemos juntos. Despacio al princip