No me fui muy convencida de la consulta del doctor Taylor, aunque sabía que tenía toda la razón, más valía que fuera con la verdad con Mario, que mentirle y tal vez luego sería peor. Por la noche y cuando acosté en su cama a mi hijo quedándose dormido enseguida, me fui al dormitorio con un libro, para leer un poco hasta que me sintiera somnolienta y entonces dormir, pero me era imposible conciliar el sueño, no dejaba de pensar en lo que el medico me habia dicho. Decidida, cogi mi móvil para ll