Mario se quedo mirandome, viendo como acercaba su cara a la mía, sintiendo como rozaba sus labios con mis labios,
—- Creo que me estoy enamorando de ti señora O”Brien, soy muy feliz contigo y no necesito otra mujer en mi vida, metete eso en tu cabecita celosa — me dijo sonriendo con sus labios pegados a mis labios.
Mario se levantó de la cama y entró en el cuarto de baño mientras yo le miraba y me preguntaba ¿el porqué yo estaba tan celosa de esa mujer? solo era su asistente y según me dijo mi