Una vez que nuestro hijo, estaba vestido con su cartera en sus manos, nos despedimos de la cocinera marchandonos de casa hacia el garaje donde estaba aparcado el coche. Llegamos a la guardería, bajando Mario a nuestro hijo del coche, acompañando los dos hasta la puerta de la guardería, mi hijo me hizo doblar mi cuerpo para darme un beso y un abrazo cogiendolo su padre en sus brazos para darle un beso. Lo dejo en el suelo y sonriendo nuestro peque nos dijo adiós con su mano hasta que entró dentr