Cuando Mario aparco el coche en el garage, baje de él dando un fuerte portazo a la puerta entrando los dos en la casa. Yo me fui al dormitorio mientras él se quedaba en el salon, pero solo unos segundos tardo en subir también Mario entrando en mi dormitorio, se acercó a donde yo me encontraba rodeandome con sus brazos, acorralandome entre la puerta del dormitorio y su cuerpo, mientras me besaba lleno de deseo.
Presionó sus caderas contra las mías para que no me moviera, haciéndome forcejear int