La casa de Mario estaba situada en uno de los barrios más caros de la ciudad, según me contó después, la compró y poco después, contrató a un equipo de decoradores y arquitectos de gran prestigio. Los muebles y la decoración que tenía, estaban mezclados entre madera, muebles antiguos y modernos, siendo todo demasiado acogedor para mi gusto. Cuando Mario se fue a su despacho con el pretexto de que tenía que hacer algunas cosas dejándonos solos al peque y a mi, el pequeño Lucas me cogió de la man