Es como si su cerebro hubiera encajado de repente todas las piezas.
Como si no hubiera entendido del todo lo que intentaba hacer antes, pero ahora de pronto tuviera sentido. De cualquier forma, me alegro de que por fin esté en la misma página que yo.
Me ha agarrado del cuello, atrayéndome hacia él mientras me besa profundamente, su lengua hundiéndose al instante en mi boca mientras aparta el teléfono. Alcanzando entre los dos, mis dedos rodean su polla, haciendo que sisee contra mis labios. Me