#53: Maya
Maya se hunde más en el sillón de cuero dentro de la furgoneta de vigilancia aparcada a tres calles de distancia, con las piernas cruzadas y una tablet equilibrada sobre su rodilla. La imagen de las seis microcámaras que había instalado por todo el apartamento de David y Nora es nítida, y el audio lo suficientemente claro como para captar cada respiración y cada palabra. Ha visto a David y Nora regresar del edificio federal, lo ha visto abrazarla demasiado tiempo en el vestíbulo, los