–Con tocar tu cuerpo –dice sacándole la bata, dejándola en ropa interior y cargándola mientras ella, arrastrada por la marea de la pasión y el anhelo de recuperar lo que le pertenece, gira sus piernas sobre su cintura para unirse más a su pecho.
–¿Qué más soñabas? –dice ella, sintiendo el miembro erecto de Richard presionando contra su intimidad y soltando un leve gemido que intenta ahogar contra el cuello de él para que el sonido no traspase las paredes de la estancia.
–Soñaba con cómo te ha