NARRA VALERIA
Las puertas dobles de la suite privada se cierran de golpe, ahogando por completo el murmullo de los invitados que aún abandonan la mansión tras la caótica cena de gala. Me quito los tacones con rabia y los arrojo contra la alfombra, mientras Adrián camina hacia el bar para servirse un vaso de whisky con las manos visiblemente tensas por la ira contenida.
–Quiero que me digas ahora mismo quién es esa mujer de la que tanto hablaba la estúpida de Irina frente a todos nuestros soci