Días después
El suntuoso salón del palacio de cristal donde se celebra la gala benéfica anual de la fundación Volkov se encuentra abarrotado por la crema y nata de la élite empresarial, política y judicial del país, un nido de víboras vestidas de alta costura que murmuran entre sonrisas hipócritas mientras observan con lupa cada movimiento de la pareja de la noche. Valeria se desplaza entre los invitados sosteniendo una copa de champán con una elegancia impecable y una gracia quirúrgica que as