El vehículo se detiene con un frenazo seco frente a las imponentes estructuras de cristal y acero que se levantan en la zona más exclusiva de la ciudad, iluminando con sus faros la entrada principal de un complejo custodiado por seguridad privada.
–¿Esta es la clínica, Adrián? –pregunta Valeria una hora después, deteniéndose ante el imponente edificio que Adrián define como un centro médico, pero que en realidad es un recinto exclusivo con especialistas a disposición de un único paciente: su h