Cada sonido a nuestro alrededor, como el crujido de una rama y el distante murmullo de voces me ponía en alerta. No podía evitar mirar hacia atrás de vez en cuando, esperando no encontrar a los guardias apareciendo de la nada.
—¿Puedes al menos decirme hacia dónde vamos? —pregunté en un susurro, acelerando el paso para ponerme a su lado.
Él giró la cabeza apenas lo suficiente para mirarme de reojo, con esa expresión que siempre parecía decir que sabía algo que yo no.
—A un lugar donde no te enc