Adri
Me sentía como una chef profesional en la elegante cocina de Diego. Eran apenas pasadas las siete cuando encendí el gas y puse la olla con agua sobre la hornilla. Me gustaba tener la cena lista para él. Sabía que nunca había probado ese plato, y eso lo hacía sentir especial… hacerlo para él.
Sonó el timbre de seguridad y di un pequeño salto.
Mierda. ¿Dónde estaba el intercomunicador?
Vi un teléfono con una pantalla cerca de la puerta principal y lo tomé.
—¿Hola?
—Hola, soy Matthew, el fisi