Adri
Era sábado por la noche, y estábamos haciendo fila para entrar al Sky Bar. Yo iba con Nayeli y Renee, y era nuestro tercer club de la noche. Casi era medianoche y me lo estaba pasando como nunca. Habíamos reído, bailado y coqueteado con cada idiota de México que se nos cruzaba.
—¿Por qué estamos esperando otra vez en la fila? —fruncí el ceño—. ¿Qué tenía de malo el lugar anterior?
—Nada —respondió Nayeli—. Este sitio está mejor, pero no se anima hasta las once.
—Ah —me encogí de ho