GAEL
El rugido de la rabia me retumba en los oídos.
Mis pasos resuenan en el pasillo como un eco de la furia que hierve en mis venas. Cada músculo de mi cuerpo está tenso, listo para estallar.
¿Quién carajo se cree que es?
Isabela ha cruzado una línea.
No solo se atrevió a abrir esa caja. No solo metió las manos en un pasado que no le pertenece.
Despertó algo que no debía despertar.
Empujo la puerta de su habitación sin molestia en tocar. No hay espacio para sutilezas. No después de esto.
Ella