Mundo ficciónIniciar sesiónGAEL
El aire en la habitación pesa.
Estoy de pie frente a la ventana, observando las sombras de los hombres que patrullan la propiedad. Desde el ataque, nadie ha dormido bien. Ni siquiera yo.
La seguridad se ha triplicado, las cámaras están activas las veinticuatro horas del día y Lorenzo ha distribuido armas estrat&eac







