El frío de la noche envolvía el apartamento mientras Aisha se acurrucaba en su cama, buscando refugio en sus pensamientos. Había logrado escapar de las garras de Lionel, rompiendo el contrato que la ataba a él. Por primera vez en meses, sentía algo similar al alivio. Pero su mente no encontraba sosiego.
Un mes en el anonimato. Había compartido un pequeño espacio con su compañera Alina, en un pueblo apartado, donde el frío congelaba más que los cuerpos. Intentaba convencerse de que estaba a salv