Mi suerte nunca ha sido ordinaria. Mica Jaldes: el hombre al que llaman cuando nadie más puede hacer el trabajo. La comunidad de los trece me ve como su mejor opción, pero no soy ingenuo. Sus promesas de poder y lealtad son tan frágiles como las máscaras plateadas que llevan.
Entró en la sala de reuniones. Los símbolos grabados en las máscaras de los presentes reflejan sus rangos, y aunque sus rostros están ocultos, siento las miradas inquisitivas. Uno de ellos asiente hacia mí, rompiendo el si