20. MI SUEÑO QUE ESTABA EN PROCESO, MURIÓ.
Estaba errado, completamente errado. No hay forma en que una mujer que solo busca poder hubiera reaccionado en la forma en que lo hizo y para colmo, mi estúpido lobo no hace sino reprochármelo. Él siempre quiso marcarla, yo fui el idiota que siempre lo frenó. Llegué a esa conclusión por experiencia y orgullo herido. Pero los resultados de las pruebas eran irrefutables: Lyra tiene la actitud y las aptitudes necesarias para ser una gran Luna.
Mi manada la necesita.
Y lo que es peor... yo también.