97. TRAICIÓN
—¿Y si le creo que? —la voz de Mica se levanto por encima de todos allí.
Su padre la miró más bien molesto y exasperado.
—Mica, baja el arma —le advirtió en un tono que ella nunca le había escuchado a su padre.
—Habla ahora, Alfred —Mica estaba con los ojos rojos y apunto de romperse en llanto.
Se hizo un silencio casi escalofriante por el lugar, mientras que Jasha sonreía ampliamente, Jack estaba dejando ver sus ojos cristalizados.
—Te dije que siguieras estudiando —respondió Alfred, como si e