98. HOGAR
—¿A dónde vamos? —preguntó Jack de nuevo. Con la paciencia a punto de acabarse.
—A casa, espero —dijo Irina mientras se sentaba en una de las sillas del avión, subía sus piernas y cerraba los ojos.
—También puedes regresar si no quieres ir con nosotros —Jasha interrumpió la conversación mientras le entregaba a Irina una botella con agua.
—Vine contigo porque eras mi única alternativa, no porque me agrade un asesino.
—Pues no somos muy diferentes, mataste a más de 50 de mis hombres, entre ellos