96. QUE EL MUNDO ARDA III
—Me importa una mierda quien es tu padre, pregúntale por los cuatro militares que le quitamos de entre las manos. Pregúntale que habría sido de esos pobres hombres si yo no llego a ayudarlos con los hombres que tu, mocoso infeliz, me quitaste del lado —Irina sabía que se refería a Hades y Poseidón, dejo caer una lagrima gruesa y dolorosa por su mejilla—. Eran los hombres más fieles y buenos, no robaban un alma que no debiera partir de este mundo.
—Estas mintiendo —dijo Mica aún más molesta y ca