69. AVARICIA. ENVIDIA. DESEO
—Permití que desearás a mi mujer, que envidiaras mi vida y que tu avaricia te llenará los bolsillos con negocios que yo nunca autorice —los ojos de Igor se abrieron de par en par— ¿Crees que no lo sabía? —Damián rio—. Hoy puedes matarme, pero mañana tu caída será por cuenta de tu propia sangre, esto nunca será tuyo, porque siempre serás un usurpador, hermano —Damián levantó los ojos y a no muchos metros lejos de ellos estaba el pequeño Jasha mirando como su padre ejecutaba a su tío, al hombre q