80. REDENCIÓN
"Algunos pecados no pueden ser perdonados Jasha. Por más sincera que sea la disculpa"
"Y menos si la persona que debe aceptar la disculpa está muerta solo porque tu padre así lo decidió"
Las duras, certeras y honestas palabras de Irina no salían de su cabeza.
No las podía borrar, no podía tapar el sol con un dedo y pretender que todo siguiera como si nada, definitivamente la vida se estaba encargando de poner cada cosa en su lugar y aunque hubiese deseado que todo fuera diferente entre el y e