37. BEBÉ
—Irina, ¿qué sucede? ¿Por qué no sales del baño?
El sonido era claro.
La rubia estaba vomitando, las arcadas eran cada vez más frecuentes, cada vez más duras y ella estaba cada vez mas pálida.
—Irina, voy a entrar, no puedo...
—¡NO! —La rubia logró hablar y aunque intentó sostener la puerta para que Eriks no la abriera, fue inevitable, porque el chico ya estaba prácticamente adentro, además Eriks era 3 veces más grande en fuerza y tamaño.
—Irina, estás demasiado pálida, con hoy ya son dos día