22. EL NIÑO ENAMORADO
Yuri tenía unos ojos preciosos, eran más claros que los de su hermana y eso los hacía casi blancos.
Y aunque su mirada podía ser la de un hombre frío y malvado, en realidad Yuri era el chico más noble y amable de todos, tenía un corazón bondadoso y pocas veces se metía en problemas, tenía un promedio académico muy alto y demostró ser muy inteligente desde muy temprana edad.
—Lo hiciste bien —dijo Mikhail con una sonrisa tenebrosa.
—Creí que serían armas —la voz de Yuri parecía más un gruñido