Leonardo
Durante todo el fin de semana he intentado contactarme con Camille, pero sin entender la razón, me manda a buzón, lo cual comienza a desesperarme, ya que no tenía ningún compromiso fuera del país.
Tomo una vez más mi móvil para comunicarme con ella cuando el grito de Mateo me hace levantarme de mi asiento.
—Ya le dije que no puede pasar, señor. Por favor… —la puerta se abre con un fuerte estrépito y cuando veo entrar al señor Antoine, el miedo me invade al pensar que algo malo le sucedi