Mundo ficciónIniciar sesiónNos montamos al carro y luego de lidiar con el tráfico de Madrid finalmente llegamos al piso de Dante. Ni bien cruzamos el recibidor Xander se acercó a darnos la bienvenida.
—Hola pequeño. ¿Cómo te has portado? —le acaricié las orejas. Mi madre acarició su cabeza y lo besó con dulzura. Nos metimos al despacho de Dan, y ahí estaba mi hermoso hombre acompañado por otro muchacho, se veía joven y nervi







