Mundo ficciónIniciar sesiónLa alarma sonó a las 7am, aún estaba en brazos de mi adonis, inspiré profundo y me desperecé.
—No, quédate en la cama.
—Debo levantarme cariño.
—Solo unos minutos más, vamos —giré sobre mí, me puse encima de su pecho y besé sus labios dulcemente.
—De acuerdo, al diablo la vida, mi hombre quiere que me quede con él —acarició mi pelo y volvió







