Mundo ficciónIniciar sesiónCuando nuestras respiraciones se normalizaron, me soltó. Nos arreglamos la ropa y subimos al ascensor.
—Si mañana nos echan del edificio es tu culpa —declaré divertida.
—No lo pensé bien, fue un impulso.
—Bien, empieza a buscar nueva casa cariño, solo por si acaso.
—¿Quieres mudarte?
—Era una broma Dan.
—No, hablo en serio. ¿Te gustaría que comprás







