《Valentino》
Habíamos corrido por varios días, el camino hacia Nocturnia, la cueva de los puros sangre, era largo y extenuante. Decidimos tomar un descanso, aunque yo no sentía el cansancio, sabía que mi manada necesitaba recuperar fuerzas.
—Emilio, tal vez si voy solo… —comencé a decir, pero antes de que pudiera terminar, Emilio negó con firmeza.
—Mi lord, usted no irá solo. Somos un equipo. Sé que, como líder, puede tomar cualquier decisión, pero nuestro deber es estar a su lado. Iremos hasta e