Valentino.
—¡Lucrecia habla, por favor!—Insiste con el alma rota.
—Si la magia se completa y ella soporta la energía... despertará. De lo contrario, quedará dormida para siempre —sus palabras fueron un golpe directo al alma.
Me volví hacia ella, incapaz de aceptar lo que decía.
—Estás segura de lo que dices.
—Más que segura— Dijo llorando, en ese momento apareció Thailarius y varios de los ancianos se asustaron, sin embargo solo se apartaron.
—Lucrecia; debes ayudarnos.—Le rogó Thailarius, Lu