32. Planes definitivos
Renata.
Una tormenta de emociones fugaces cruza por los ojos de Stefan, son como destellos cambiantes que me cuesta identificar, pero qué más da lo que sea
¿sorpresa? ¿Lástima? Supongo que no es normal que alguien se emocione tanto con saber la fecha de su muerte, aunque juraría que en su mundo si era normal, no quiero profundizar en sus negocios, quizás no sea un monstruo del calibre de Armando, pero muy buena gente no creo que sea, se ha mantenido a raya por su madre, de eso estoy segura,