126. Sin culpa
Stefan.
El leve zumbido del motor del auto me resulta un tanto relajante, Renata esta a mi lado, nuestras manos unidas sobre mi muslo, compartiendo un agradable silencio, en la parte delantera están Alessandro y Alexis, sus voces me parecen tan distantes en este momento.
Tengo una sensación extraña recorriéndome, pero no logro identificar lo que es, me gustaría decir que siento culpa por lo que hice, por las vidas que arrebate, pero no hay ni una pizca de ella en mí, eso me causa una especie