129. Por buen camino
Renata.
1 semana después
— ¡Oye! No seas bruto...
Me quejo con Stefan, estamos en la piscina, cuando le dije que no sabía nadar optó por enseñarme y bueno estamos en la orilla, pero ya van varias veces que me tira agua en el rostro.
— Pon atención.
Ha estado explicándole como mover los brazos y piernas, pero no entiendo con explicaciones, necesito hacerlo por mi misma, pero el señor exageraciones piensa que me voy a ahogar, así que no entraré más profundo hasta que haga bien los movimiento