27. Inoportuno
Stefan.
Acabo de llegar a casa y lo primero que hago es venir a encerrarme con las carpetas de información que mandé pedir de Renata y su familia, me siento ansioso por descubrir lo que se encuentra en estos documentos, me siento como un niño en navidad a punto de abrir sus regalos bajo el árbol. Apenas me había sentado en la silla cuando la puerta de mi oficina se abre de golpe, juro que si es Alessandro le arrojaré lo más pesado que tenga en el escritorio, pero no era él, sino mi madre, y par