Gran parte del dinero que Caleb guardaba en el orfanato se encontraba justo en esa caleta, pero la monja estaba decidida a tomar acción aun así fuese la última acción que pudiera llevar a cabo. Se sintió traicionada, ultrajada y avergonzada por el mismo emperador.
Jack con la mirada extasiada y satisfecha, sonrió con codicia. ¡Era lo que estaba esperando antes de dar el último paso! Le dio la espalda a la madre y eso era todo lo que ella esperaba que sucediera para tomar fuerzas de su flaqueza,