Los ojos de Jack brillaban con una mezcla de sadismo y deseo mientras se acercaba más a ella. Con una mano, le agarró la mandíbula con firmeza, obligándola a mirarlo a los ojos. —Esa respuesta no es suficiente. —murmuró, su aliento cálido y seductor acariciando su piel. —Necesito más información. ¿Qué trama Rous? ¿Cuál es el sentido de todo esto?
Jack soltó su mandíbula y con un movimiento ágil, desató sus manos. La madre superiora, sorprendida, intentó levantar las manos, pero Jack las sujetó con fuerza, manteniéndolas detrás de su espalda. Con la otra mano, terminó por romper su hábito, exponiendo su piel pálida y vulnerable. La madre superiora respiro profundamente, su respiración acelerándose mientras la tela caía, revelando más de lo que hubiera deseado. ¡Mas de lo que enseño en toda su vida!
—¡Madre! Usted es muy hermosa, y más ahora que sufre. —susurró Jack, su voz impregnada de lujuria. —Espere a sentir lo que sucederá sobre su piel y dentro de ella.
Con una sonrisa maliciosa,