Por primera vez, Rous estaba entre los brazos de otro hombre. De un hombre que anhelaba el bienestar de la mujer que cargaba con el peso de la traición y la avaricia de su esposo, pero el hombre que comenzó a amar su cuerpo, a invadir cada célula de su piel excitada. Ese hombre también utilizo su nombre para su conveniencia.
Milán en el fondo sentía culpa, remordimiento, un deseo repentino por apartarse e intentar olvidar que comenzaba a rozar su piel con la esposa de su amigo y socio. Por lo q