No sé si fue un sueño.
No estoy segura de que aquello fuese solo algo que imaginé mientras estuve inconsciente durante no sé cuanto tiempo.
Había experimentado una caída… una caída que parecía no tener fin hacia un pozo profundo, más allá del tiempo, más allá de todo lo que conocía.
Flotaba en mi propio país de las maravillas. Uno más oscuro y siniestro.
No sentía en el cuerpo, ni frío, ni dolor, ni la punzada latente del alcohol. Solo un murmullo lejano, como si el universo susurrara entre sus