Dados los catastróficos acontecimientos por los que atravesaba Úrsula, la reunión del día domingo con Bill se pospuso. No había mucho que informar de todos modos.
Tampoco fue al gimnasio. A las nueve de la mañana llegaron los contratistas que Kamus había contactado y empezaron las labores de limpieza y reparación.
Él también se presentó. Lucía ojeroso y cansado igual que ella, que tampoco había dormido mucho. El único que se veía radiante era Pedro. Probablemente sus problemas neurológicos no