La inesperada noticia dejó a Unavi sin habla. Miraba, con pasmo, la tétrica expresión de Alfonso, donde la tristeza se teñía de desesperanza y locura.
—¿Enferma? ¿De qué está enferma? ¿Es contagioso?
—Tiene cáncer.
Cáncer, la mortal enfermedad que le había arrebatado a su adorada abuela y que atacaba sin piedad a viejos y jóvenes por igual.
—Esto es espantoso. ¿Cáncer de qué? ¿Y le queda un año? ¿Cómo no se lo detectaron antes? Es una mujer tan joven y llena de vida, tan hermosa...
Tan hermosa