Alfonso abrió los ojos y lo primero que llenó su cabeza fueron las palabras de Unavi donde se revelaba como una espía. Vaya manera de burlarse de él y sus sentimientos.
Sin embargo, no todo era culpa de la embustera, también había responsabilidad suya por romper las reglas. Unavi nunca debió ser nada más que un mero romance de vacaciones. Y tal vez ni eso, él no se involucraba con gente del trabajo. Él le había abierto todas las puertas, no podía quejarse de una invasión.
Y ahora lo había hec